Sucedió en Coppel: quedaron encerradas en la tienda mientras el fuego lo devoraba todo y lo que pasó esa noche todavía estremece a todo México

Las imágenes volvieron a circular y con ellas volvió el nudo en la garganta. Una tienda Coppel ardiendo en llamas de noche, los bomberos peleando contra el fuego, y adentro, según la historia que México nunca ha podido olvidar, unas mujeres atrapadas que no pudieron salir.

Es la tragedia de la tienda Coppel de Culiacán, ocurrida la noche del 9 al 10 de noviembre de 2010, una de las historias más dolorosas del país, y vale la pena contarla como pasó.

La noche del inventario

Esa noche, seis empleadas se quedaron dentro de la tienda del centro de Culiacán haciendo inventario nocturno. Era una práctica habitual en la empresa de la época: trabajar de noche con la tienda cerrada… cerrada con candados desde afuera para evitar robos, según denunciaron después las familias y los reportes de la prensa.

El incendio comenzó cerca de las 10 de la noche, aparentemente por un cortocircuito en la planta baja, y el fuego corrió veloz entre la ropa y los muebles. Cuando las llamas tomaron fuerza, las trabajadoras se dieron cuenta del horror: estaban encerradas. Marcaron a emergencias y llamaron a sus familias despidiéndose, diciendo que no podían salir, que el humo lo llenaba todo.

Quince horas de infierno

Decenas de bomberos de varios municipios combatieron el fuego durante unas 15 horas. Intentaron romper candados y cortinas sin éxito, y al final hubo que derribar una pared con maquinaria pesada para abrirse paso. Pero ya era tarde.

Las seis mujeres murieron por asfixia dentro de la tienda. Algunas fueron encontradas abrazadas, según contaron los testigos de la época. Sus nombres quedaron escritos en la memoria de Culiacán: Ariana López Soto, Carmen Selene Moreno Zazueta, Claudia Janeth Bernal Delgado, Edith López Cárdenas, Rosa Imelda Félix Gamboa y Verónica Picos Bastidas.

La herida que no cierra

El caso encendió una indignación nacional: cómo era posible que unas trabajadoras quedaran bajo candado dentro de un local sin salidas libres. Desde entonces, cada vez que las fotos vuelven a circular, el país vuelve a hacerse la misma pregunta y a exigir lo mismo: que ninguna empleada, en ninguna tienda, vuelva a quedar atrapada así.

Hoy las imágenes regresan para recordarlo. Que no se nos olvide: detrás de cada uniforme hay una familia esperando que su ser querido vuelva a casa.

Déjales un mensaje de memoria a esas seis mujeres en los comentarios. Comparte para que esta historia nunca se repita.

Nota: tragedia real documentada por la prensa mexicana en noviembre de 2010; las imágenes virales corresponden a aquel incendio histórico de Culiacán.

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