Rusia acaba de confirmar lo que muchos esperaban: ya se aplicó la primera vacuna oncológica personalizada de fabricación rusa a un paciente con cáncer, y el anuncio ha dado la vuelta al mundo.
El fármaco se llama Neooncovac. Es una vacuna de ARNm que se administró en el Centro Nacional de Investigación Médica en Radiología a un paciente de 60 años con melanoma cutáneo, originario de la provincia de Kursk, según informó este miércoles el Ministerio de Salud ruso.
• • •
La aplicación sigue un esquema escalonado: tres dosis durante las dos primeras semanas, luego una cada 21 días, hasta completar un total de diez administraciones.
Andréi Kaprin, director general del centro, destacó que este enfoque supone un cambio de paradigma, porque no se trata simplemente de tratar la enfermedad, sino de «enseñar» al sistema inmunitario a reconocer y destruir las células que representan una amenaza real.
• • •
Pero eso no es todo. La Agencia Federal Médica y Biológica de Rusia también anunció la aprobación de EnteroMix, la primera vacuna rusa personalizada contra el cáncer, ya autorizada por el Ministerio de Salud ruso para uso clínico.
En esta primera etapa, EnteroMix se aplicará a pacientes con cáncer colorrectal, donde se espera que reduzca y ralentice el crecimiento tumoral entre un 60 y un 80 por ciento, dependiendo de la naturaleza del tumor. Para validar su efectividad participaron 48 voluntarios en los ensayos clínicos.
• • •
Hay un dato que pocos conocen: cada dosis personalizada tiene un costo de 300.000 rublos para el Estado, unos 3.700 dólares, pero los pacientes la reciben de forma gratuita.
Y aquí va lo más importante que debes saber: no se trata de una vacuna preventiva como la del COVID. Estas vacunas no buscan evitar que aparezca el cáncer, sino que actúan como un tratamiento inmunoterapéutico para pacientes que YA han sido diagnosticados. Los científicos internacionales advierten que pasar de los ensayos a una aplicación masiva tardaría varios años, porque deben cumplirse las fases de seguridad y eficacia.
• • •
Lo cierto es que la noticia encendió el debate en todo el mundo: ¿estaríamos dispuestos a recibir una vacuna rusa contra el cáncer si estuviera disponible en nuestros países?
¿Te la aplicarías? La pregunta queda abierta y los comentarios se están llenando de opiniones encontradas.
