Davoo Xeneize logró lo imposible: en menos de 24 horas reunió los $22 millones que Juanita necesitaba para volver a casa tras diez cirugías
Hay historias que uno lee y no puede seguir de largo. La de Juanita Ghiotti es una de esas. Una niña de apenas 8 años, de Mendoza, Argentina, que ya pasó por diez cirugías y que llevaba un año y cuatro meses lejos de su casa, en Barcelona, España, luchando por algo que para muchos es tan simple como mover los brazos. Y en menos de 24 horas, todo cambió.
La familia había lanzado una nueva colecta solidaria porque todavía le faltaba dinero para terminar esta etapa del tratamiento y poder regresar a Mendoza. La meta era de 22 millones de pesos. Hasta hacía pocos días, apenas habían reunido la mitad. Entonces apareció Davoo Xeneize, el streamer de fútbol que siguen más de 12 millones de personas, vio el video de Juanita, lo compartió con su comunidad y lo que pasó después parece de película: en menos de un día, se llegó al 100 por ciento de los fondos.
“Se llegó al 100% de los fondos que se necesitaban y ya tenemos todo saldado”, contó el propio David Quint, el creador de contenido detrás de Davoo Xeneize, en un video que publicó en sus redes sociales después de recibir el mensaje de Ruth Dávila, la mamá de Juanita. La mujer no lo podía creer. “En un día, en menos de 24 horas. El dinero que se juntó yo lo tengo que juntar en meses. No lo puedo creer. Estoy feliz y agradecida”, dijo entre lágrimas de emoción.
• • •
Una niña que nació con los brazos distintos
Juanita nació con una malformación congénita poco frecuente llamada agenesia de radio bilateral. En palabras simples, es una condición que afecta el desarrollo de los antebrazos: los brazos le quedaron más cortos, nació sin pulgares y con alteraciones en la formación de las muñecas y de las manos. También se la conoce como mano bot, y es una de esas condiciones que exigen años de tratamiento, varias operaciones y una paciencia enorme por parte de toda la familia.
Desde muy pequeña, Juanita empezó el camino de las cirugías. La primera fue cuando tenía apenas un año, en Mendoza. No resultó como se esperaba y la niña perdió los clavitos que le habían puesto. Fue el primer golpe de un camino que todavía no terminaba. La familia no se rindió y siguió buscando especialistas que pudieran ayudarla de verdad.
La respuesta apareció en Barcelona, en España, donde encontraron un médico con experiencia en este tipo de casos. El plan inicial era quedarse unos seis meses. Pero el tratamiento fue pidiendo nuevas intervenciones, los tiempos se alargaron y lo que iba a ser medio año se convirtió en un año y cuatro meses lejos de casa, lejos de Mendoza, lejos de todo lo conocido.
• • •
Diez operaciones y un último paso que lo cambió todo
Desde que comenzó el proceso en España, Juanita atravesó diez operaciones. Diez veces entró a un quirófano. Diez veces su familia esperó afuera, con el corazón en la mano, rezando para que todo saliera bien. La última se realizó el 22 de septiembre, y fue una de las más importantes de todo el tratamiento.
En esa operación, los médicos le trasplantaron alrededor de dos centímetros de hueso de una de sus piernas al antebrazo derecho, y lo fijaron con una placa para completar el crecimiento de ese brazo. Es una técnica delicada, de microcirugía, que exige manos expertas y una recuperación cuidada al detalle.
Los resultados se empezaron a ver pronto. El brazo izquierdo de Juanita aumentó aproximadamente 7,5 centímetros y el derecho cerca de 5 centímetros. Además, la niña ya no necesita los fijadores externos que utilizaba durante parte del proceso. Una tomografía posterior confirmó la mejor noticia de todas: el hueso había evolucionado favorablemente.
En enero de 2025, el doctor de España había viajado a Argentina para capacitar a otros médicos en microcirugía vascularizada en el Hospital Notti, en Mendoza. Es decir, el caso de Juanita no solo le cambió la vida a ella: también dejó conocimiento en su tierra, para otros niños que puedan necesitarlo en el futuro.
• • •
La colecta: 22 millones que parecían imposibles
Pero el tratamiento no era solo cuestión de medicina. También era cuestión de dinero, y de mucho. La familia había iniciado una nueva campaña solidaria porque todavía necesitaba cubrir gastos importantes para completar esta etapa y concretar el regreso a Mendoza.
La meta era de 22 millones de pesos. Entre los gastos pendientes había un tratamiento de 4.800 euros y 3.000 euros de alquiler por dos meses de estadía. Los pasajes de vuelta, que costaron 4.400 dólares, ya estaban pagos, pero faltaba lo demás. Y el tiempo no esperaba.
Juanita misma subió un video a sus redes sociales contando su historia y pidiendo ayuda. En el video, la niña explicaba que ya llevaba diez cirugías, que sus brazos se habían alargado unos 7 centímetros y que ahora estaban haciendo una rifa para juntar el dinero de la rehabilitación. El premio era una camiseta de Boca Juniors firmada por el jugador Sebastián Villa. El sorteo quedó fijado para el 1 de diciembre, y la familia lleva el registro de los participantes por WhatsApp, con el alias todo.por.juanita, a nombre de Ruth Estefanía Dávila Herrera.
El video llegó hasta Davoo Xeneize. El streamer lo vio, se conmovió y decidió compartirlo con su comunidad. No solo lo difundió en todas sus plataformas: también aseguró que donaría todo lo que recaudara esa noche en su transmisión y que ayudaría con la logística del viaje de regreso.
• • •
El milagro de las 24 horas
Lo que pasó después fue impresionante. La difusión de Davoo Xeneize hizo que el pedido llegara a miles y miles de personas en pocas horas. Las donaciones se multiplicaron. Gente que no conocía a Juanita, gente de otros equipos, gente que simplemente vio el video y sintió que tenía que ayudar. En menos de 24 horas, la familia logró reunir más de 22 millones de pesos. La meta completa.
El propio Davoo lo confirmó en un video, con la voz entrecortada por la emoción, después de recibir el mensaje de la mamá de Juanita. “Se llegó al 100% de los fondos que se necesitaban y ya tenemos todo saldado”, dijo. Y la respuesta de Ruth lo dice todo: “Después de 1 año y 4 meses acá solos, para nosotros esto es una bendición que al final llegó. Al fin llegó. Vamos a poder regresar a Mendoza”.
La historia también encendió las redes con un debate que vale la pena mencionar: muchos compararon el gesto de Davoo con el de otros creadores de contenido y destacaron que él no manejó el dinero directamente, sino que lo puso en manos de la familia y se limitó a difundir y a donar lo de su transmisión. Para miles de personas, fue un ejemplo de cómo se puede usar una plataforma enorme para hacer el bien.
• • •
El regreso a casa y lo que viene ahora
Con las cuentas pendientes resueltas, la familia ya prepara su regreso a Mendoza para reencontrarse con sus seres queridos y comenzar una nueva etapa después de un año de tratamiento en Europa. Pero la historia de Juanita no termina con el viaje de vuelta. La recuperación continuará en Mendoza y la rehabilitación será parte fundamental de esta nueva etapa.
La niña tendrá que seguir con ejercicios, controles y cuidados para que sus brazos sigan creciendo y ganando fuerza. Lo que logró en Barcelona fue enorme, pero el trabajo sigue. Y ahora lo hará en su casa, con su gente, con su familia cerca, sin la presión de los gastos que no se podían pagar.
La rifa de la camiseta de Boca sigue en pie para ayudar con la rehabilitación, y la familia mantiene el alias todo.por.juanita para quienes quieran colaborar. El sorteo será el 1 de diciembre, y cada número comprado es un empujón más para que Juanita siga avanzando.
• • •
La historia de Juanita nos recuerda algo que a veces se nos olvida entre tantas malas noticias: que todavía hay gente dispuesta a ayudar, que una comunidad entera puede moverse en un día por una niña que no conoce, y que las redes sociales, tan criticadas muchas veces, también pueden ser el lugar donde ocurre un milagro. Diez cirugías, un año y cuatro meses lejos de casa, y un regreso que parecía imposible. Hoy, Juanita vuelve a Mendoza. Y vuelve con los brazos más largos, con el hueso sano y con la certeza de que miles de personas creyeron en ella.
¿Qué te pareció esta historia? ¿Crees que los creadores de contenido deberían usar más sus plataformas para ayudar a casos como el de Juanita? Déjanos tu opinión en los comentarios.
