Fue por un corte de pelo normal, como el que se hace cada mes. Pero días después notó algo raro en la nuca: unos granitos que parecían una simple irritación de la navaja. Lo que no imaginaba era que aquello era solo el comienzo de una pesadilla.
• • •
Los granitos se multiplicaron, se inflamaron y empezaron a doler. Lo que parecía una irritación pasajera resultó ser una infección en la piel, contraída presuntamente por instrumentos mal desinfectados en la peluquería.
• • •
Los especialistas explican que las máquinas, navajas y peines pueden transmitir bacterias y hongos si no se desinfectan correctamente entre cliente y cliente. Una pequeña herida del afeitado basta para que los microbios entren y provoquen foliculitis o infecciones más serias.
• • •
«La gente no lo piensa, pero una peluquería es un lugar donde la higiene debería ser sagrada», advierten los dermatólogos. Recomiendan fijarse en que los utensilios estén limpios, que las navajas sean desechables o esterilizadas y no ignorar señales como enrojecimiento, pus o dolor persistente.
• • •
Su historia se ha vuelto viral como advertencia para todos: un corte de pelo no debería terminar en una infección. Ante cualquier lesión en la piel que no mejora en días, lo correcto es acudir al médico y no automedicarse.
Comparte esta historia: alguien que conozcas podría estar ignorando hoy una «simple irritación».
