Estas son las señales de que podrías estar desarrollando herpes zóster

Una erupción dolorosa acompañada de pequeñas ampollas, ardor o sensibilidad intensa puede ser una señal de herpes zóster, conocido popularmente como culebrilla. Esta condición puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque suele manifestarse como una franja de lesiones localizada en un solo lado del torso o del rostro.

El herpes zóster ocurre cuando el virus que causa la varicela permanece inactivo dentro del organismo y se reactiva años después. No significa que la persona haya vuelto a contagiarse de varicela, sino que el virus que ya estaba en su cuerpo volvió a activarse. (CDC)

Las primeras señales pueden aparecer antes de las ampollas

Antes de que la erupción sea visible, algunas personas sienten molestias extrañas en una zona específica de la piel. Puede presentarse ardor, picazón, hormigueo, entumecimiento o dolor punzante.

En ocasiones, la piel se vuelve tan sensible que incluso el roce de la ropa puede resultar incómodo. También pueden aparecer dolor de cabeza, cansancio, fiebre leve, escalofríos o malestar estomacal. (nia.nih.gov)

Después de uno o varios días, suele aparecer un grupo de pequeñas ampollas llenas de líquido. Estas lesiones normalmente se concentran en una franja y no suelen cruzar de un lado al otro del cuerpo.

¿Cómo se diferencia de otras erupciones?

Una de las características más reconocibles del herpes zóster es que suele afectar solamente un lado del cuerpo o de la cara. La erupción también puede provocar dolor fuerte, mientras que otras irritaciones de la piel causan principalmente picazón.

Las ampollas suelen formar costras en un periodo aproximado de siete a diez días, aunque la piel puede tardar entre dos y cuatro semanas en sanar por completo. (CDC)

Aun así, no es recomendable tratar de diagnosticarlo únicamente mirando una fotografía. Alergias, dermatitis, infecciones bacterianas y otras enfermedades pueden producir lesiones parecidas.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Cualquier persona que haya tenido varicela puede desarrollar herpes zóster. Sin embargo, el riesgo aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años.

También puede aparecer con mayor facilidad cuando las defensas están debilitadas por ciertas enfermedades, tratamientos contra el cáncer, medicamentos inmunosupresores o estrés físico intenso.

Esto no significa que todas las personas mayores lo desarrollarán, pero sí que conviene prestar atención a cualquier erupción dolorosa que aparezca repentinamente.

Por qué no conviene esperar demasiado

El tratamiento antiviral suele ser más efectivo cuando comienza durante las primeras 72 horas desde la aparición de los síntomas o de la erupción. Por eso, consultar rápidamente puede ayudar a reducir la intensidad y duración del episodio. (CDC)

Los medicamentos utilizados pueden incluir aciclovir, valaciclovir o famciclovir, pero deben ser indicados por un profesional según la situación de cada paciente.

Aplicar cremas desconocidas, alcohol, limón, bicarbonato u otros remedios irritantes puede empeorar la piel y aumentar el riesgo de infección.

El dolor puede continuar después de sanar la piel

Una de las complicaciones más comunes es la neuralgia posherpética. Esto ocurre cuando el dolor permanece durante semanas o meses después de que las ampollas hayan desaparecido.

La persona puede sentir ardor, punzadas o una sensibilidad extrema en el área afectada. El riesgo de esta complicación aumenta con la edad. (CDC)

Por esa razón, no conviene considerar el herpes zóster como una simple irritación superficial. La enfermedad afecta los nervios y puede producir molestias prolongadas.

Cuándo necesita atención urgente

La evaluación debe ser rápida cuando las lesiones aparecen cerca del ojo, en la frente, la nariz o el oído. El herpes zóster en estas zonas puede afectar la visión, la audición o los nervios del rostro.

También se debe buscar atención cuanto antes cuando:

  • El dolor es intenso.
  • La erupción se extiende rápidamente.
  • Hay fiebre alta o debilidad marcada.
  • La persona tiene defensas bajas.
  • Las lesiones muestran pus, mal olor o inflamación creciente.
  • La erupción aparece durante el embarazo.
  • El paciente es un adulto mayor o tiene enfermedades crónicas importantes.

¿Puede contagiarse a otras personas?

Una persona con herpes zóster no transmite directamente “culebrilla” a otra. Sin embargo, el líquido de las ampollas puede transmitir el virus de la varicela a alguien que nunca haya tenido la enfermedad ni haya sido vacunado.

Por eso, conviene mantener las lesiones cubiertas, evitar tocarlas y lavarse las manos con frecuencia. También es prudente evitar el contacto cercano con embarazadas sin inmunidad, recién nacidos y personas con defensas debilitadas hasta que todas las lesiones formen costra.

La vacuna puede reducir el riesgo

Existe una vacuna diseñada para ayudar a prevenir el herpes zóster y sus complicaciones. En Estados Unidos, los CDC recomiendan dos dosis de la vacuna recombinante para adultos de 50 años o más, así como para ciertos adultos inmunocomprometidos desde los 19 años. (CDC)

La disponibilidad, cobertura del seguro y costo pueden variar, por lo que conviene consultar con un médico, farmacia o aseguradora.

Lo más importante

Una franja de ampollas dolorosas en un solo lado del cuerpo, especialmente si estuvo precedida por ardor u hormigueo, puede ser compatible con herpes zóster.

Actuar temprano importa. Una consulta rápida permite confirmar la causa, comenzar el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de complicaciones. No revientes las ampollas ni coloques remedios fuertes sobre la piel.

Aviso: Este contenido es únicamente informativo y no sustituye una evaluación médica. La imagen es ilustrativa y no permite confirmar un diagnóstico. Si presentas una erupción dolorosa, especialmente cerca de los ojos o del rostro, busca atención profesional lo antes posible.

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